¡Hola! Somos las creadoras de historias. En este "proyecto", cada semana se planteará una idea y a partir de ahí se escribirán diversos relatos e historias que serán publicados el domingo. También podéis decirnos lo que pensáis de nuestras entradas, ¡toda opinión es bienvenida! Podéis hacerlo mediante comentarios o enviándonos un correo a creadorasdehistorias@gmail.com
miércoles, 25 de febrero de 2015
Semana 8.
¡A trabajar!
domingo, 22 de febrero de 2015
Noche de viernes.
sábado, 21 de febrero de 2015
Muerte emocional.
martes, 17 de febrero de 2015
Semana 7.
domingo, 15 de febrero de 2015
Si es por voces, moriremos de ruido
Los títulos apenas tienen significado, son una gran tontería y la mayor mentira que puede llevar algo puesto. Las palabras son únicamente conjuntos aleatorios de letras inventadas a las que damos un significado material en cada lenguaje, están tan vacías como… como yo.
¿Escribir? ¡Ya no sé a qué se refieren las personas cuando usan ese verbo! Yo nunca he escrito; se acaso relataba, contaba, exponía, soñaba, viajaba, expulsaba, sanaba...
¿Y ahora? Ahora no hago nada de eso, ¡menuda pérdida de tiempo!
Me desangro. Sí,me desangro. En cada verso, en cada estrofa, en cada poema y en cada firma, me desangro, desgarro esa parte de mí que aún no se ha roto y dejo un cachito de ella en mi arte.
Estoy mejor desprendiéndome de las cosas, tanto materiales como emocionales, así significan menos y no me puede doler si las pierdo eternamente.
Le coloco un nuevo cartucho de tinta a mi pluma y abro mi libreta.
Canciones frustradas en los balcones.
jueves, 12 de febrero de 2015
Semana 6.
¡Ya estamos de vuelta!
Esta semana hemos decidido escribir sobre artistas y secretos.
¡No puedo contaros más, el domingo descubriréis todo!
jueves, 5 de febrero de 2015
Semana 5.
Lo sentimos mucho, pero esta semana no hemos podido desarrollar ninguna idea por falta de tiempo. Intentaremos desarrollar algo este fin de semana, pero no es seguro.
Lo que si aseguramos es que volveremos la semana que viene.
¡Gracias por leernos!
domingo, 1 de febrero de 2015
Sylvia (personaje)
¡Malditos jóvenes!
-S'il vous plait! -les grito. La pareja que está junto a mí, me mira extrañada y dejan de hablar.
Ojalá se cosan la boca y se callen.
Este país parece una broma pesada constante que nunca llega a su fin... Realmente insoportable.
Quiero que anuncien ya mi parada para bajarme de este tren infernal y dejar de tener el culo tan caliente por el asiento; quiero ver a Raquel, mi hija, ya mismo.
-Ma fille, ma fille... -murmuro. Los jóvenes vuelven a mirarme extrañados y me abstengo de gritarles otra vez.
Una voz incomprensible dice algo por el altavoz y resuena por todo el vagón. ¡El servicio es indecente! En Francia, las voces se dejan entender, ¡por favor! Voy a mandar unas cuantas quejas a esta línea, seguro que resulta constructivo para estos españoles...
El viaje sigue pasando, los jóvenes se van y viene otro par, muy parecidos y muy diferentes a los anteriores.
-Ma puce, ma vie... -sigo murmurando. ¿Cómo es posible que tardemos tanto en llegar?
Las paradas se difuminan ante mí, las puertas se abren y se cierran tantas veces que, sin darme cuenta, estamos en el final de la línea y unos señores me obligan a moverme, me levantan de mi asiento y me sacan al andén a la fuerza.
-Singes, maudits singes!! -les grito, retorciéndome.
Sinceramente, no sé dónde me han hecho acabar.
-Chico... -me acerco a un chico sin arrugas en la cara-, ¿en dónde estamos? -pregunto.
Mantenemos una conversación sobre sitios de la zona, yo intento pronunciar los nombres que les debió poner un joven ágil en la palabra y mi interlocutor trata de descifrar a lo que me refiero hasta que consigue hacerme entender en dónde estamos y dónde está la parada en la que debí haberme bajado.
-Está en la otra punta de la ciudad, señora.
¿¡EN LA OTRA PUNTA DE LA CIUDAD!?
¿Voy a tener que aguantar más jóvenes? ¿De nuevo?
¡Es la última vez que pienso hablar con muchachos! ¡Y la última que vuelvo a este sitio! ¡Malditos jóvenes! Raquel debería empezar a venir a verme, que ya es mayorcita.
Él. (Parte II)
Ella. (Parte I)
jueves, 29 de enero de 2015
Personajes; X.
Este personaje ha sido creado con la tinta de A (@backtoimagine) y L (@tintayversos).
Precaución ante ella y sus ojos que gritan pertenecer a otro lugar.
Precaución.
Parece no pertenecer a este mundo con sus ojos que asimilan cambiar de color a cada nuevo vistazo que les dedicas.
Sí, precaución; su pelo indica que de este mismísimo mundo no es.
Pensarás: ¿Se parece al cielo azul?
Pero no, es como el mar en los días de Tormenta,
el mar cuando parece que llora
o el mismísimo cielo
al apagarse y dejar entrada
a la Noche.
Noche, como ella cuando se desliza
por tus pensamientos,
convirtiéndose en el sueño más temido
y la pesadilla más hermosa,
haciéndote creer que algún día será tuya.
Pero X nunca tuvo dueño.
X pende de un hilo sin colgarse de
las agujas del asfixiante Tiempo que
constituye el mundo.
Pende de una cuerda atada al cielo
y pisa este mundo procurando
no dejar mucha huella.
Cree que, si deja huella, algún día
acabará atándose;
y ella no quiere atarse,
porque atarse es asfixiarse,
perderse y olvidarse.
Y así, enamorarte de ella
es caminar por la cuerda floja,
saltar sin paracaídas y tener
fe ciega en el Amor,
ya que en cualquier momento
puede escaparse y dejarte a ti
con la cuerda al cuello
y un millón de versos que jamás
serán leídos.
Y entonces fingirá que nunca ha arañado
tu Alma con su mirada felina, que nunca
se desabrochó todas las dudas
para rozarte.
No, no te enamores de X,
X algún día se irá,
pero ella antes
que todos los demás.
Y así fue cómo me enamoré de ella.
La Tormenta que se derrama por
su espalda hasta llegar a las
caderas formaba un sinuoso río
en el que quería ahogarme.
El azul de su pelo contrastaba con
la palidez de su serpenteante cuerpo
haciendo que aquello pareciese
un fondo de cielo azul con nubes
esparcidas por él (y por mí).
El rojo de sus labios
que pedían a gritos ser besados,
las ganas procedían
de mis entrañas.
X siempre fue el personaje
del que no debí enamorarme;
y, finalmente, lo que no debes hacer
acaba siendo lo que realizas.
martes, 27 de enero de 2015
Semana 4.
¡A trabajar!
domingo, 25 de enero de 2015
De nuevo
Diario de sueños.
Sinceramente, espero que la bombilla que cuelga del techo siga funcionando un buen rato más, porque si revienta o se apaga, me da algo. Este desván es muy grande, no tiene ninguna pared divisoria, sólo trastos viejos y… y una mísera bombilla colgando de un cable. Todos los trastos inservibles que han pasado por la puerta principal de esta casa han acabado aquí arriba: tocadiscos rotos, sofás agujereados, estanterías desiguales… y mi viejo diario de sueños.
Bien pensado, mi viejo diario nunca fue nada inservible. No sé desde cuándo lo tengo pero si sé que lo utilicé mucho en su día. Es de cuero marrón oscuro y tiene una cinta para cerrarlo, en su interior hay trozos de páginas mal recortadas que antaño estuvieron vacías, las fui llenando noche a noche con una letra amorfa y tan desigual como las propias hojas. El diario acabó aquí arriba por culpa de mi madre, que estaba preocupada y no lo quería, lo escondió aquí arriba y jamás me pregunté por qué, hasta hoy.
Nunca antes he estado en este lugar, pero es tan espeluznante como lo imaginaba: hay dos ventanucos y parecen indicar, con el destello de la luz lunar, sitios claves de la madera del suelo, levantada y corroída, como en una película americana de misterio, las sábanas dan la sensación de moverse solas con un viento frío y prácticamente inexistente y absolutamente todo ha perdido el color a causa de la gorda capa de polvo que engulle cada centímetro cuadrado.
Céntrate, Mónica, has venido a revisar tu diario de sueños, no a respirar partículas de piel muerta, céntrate, céntrate repite una voz en mi cabeza.
Respiro hondo y cojo el cuaderno. Es hora de saber qué rondaba por mi cabeza hace unos años.
Nada más desenrollar el cordel que lo cierra, una foto revolotea hasta mis pies. Me agacho a recogerla y la inclino un poco para que le dé la luz y averiguar de qué se trata. Me quedo petrificada cuando lo veo: un bol, un saco de harina vacío al lado y unas pequeñas motas de este ingrediente en el bol.
Harina.
La palabra resuena una y otra vez en mi mente, y su significado en un sueño: siempre faltará lo esencial para vivir. Abro el diario y lo leo, asustada por mi propio subconsciente.
Y por último, un atrapasueños con un ojo en el centro. El ojo, la sensación de estar constantemente vigilados. Aunque no entiendo la maldad que puede haber en un atrapasueños, ¿qué hace junto a tantas fotos escalofriantes?
Ahora que me fijo bien, parece el atrapasueños que tenía antes, junto a mi cama. ¡Y que ha acabado aquí arriba, junto con este diario! Cómo lo echaba de menos…
Al cogerlo, siento un terrible mareo y me duele la cabeza horrores, la bombilla se apaga y la luna deja de brillar.
-Mamá, ¿que me ha pasado? -pregunto, rascándome la cabeza, dolorida. No recuerdo nada de anoche.
Semana 3
Recuerdos efímeros.
Sin título, porque nunca fuimos.
que cargaban tus ojos.
Tu risa, la melodía
que daba cuerda
a mi Caos.
A veces mi mente
juega con las manecillas
del reloj
y
Echo un vistazo a aquella
vez en la que
me sonrojé porque
tú me quisiste (besar).
Esa fotografía es quemada
una y otra vez, porque duele
más que ninguna.
Duele, porque no te importó.
Escuece, porque no te importa.
No cicatriza, porque no te importo.
¿Acaso alguna vez quisiste desgarrarte
o te atragantaste con esas famosas mariposas
de las que hablan?
Fue Amor en mi Corazón
distorsionado de recuerdos.
